jueves, 23 de junio de 2016
PODER Y AUTORIDAD
Existen dos términos que parecen ser sinónimos o afines, pero que en el fondo son muy diferentes, me refiero al poder y autoridad. Veamos por qué:
PODER. Proviene de latín vulgar "Potere " poderoso, amo, señor " y es la capacidad de forzar o coaccionar a alguien, para que éste, aunque prefiera no hacerlo, haga tu voluntad debido a tu posición o tu fuerza.
Parece ser que la mayoría de los seres humanos hemos tenido poder en algún momento o circunstancia, ya sea por haber ocupado un cargo de representación, en el rol familiar, en nuestro trabajo, al emplear a alguna persona, al ordenar un servicio o cualquiera actividad en la que generemos algún tipo de orden.
Se dice que existen distintas formas de poder:
Experto. Aquella influencia que se obtiene como resultado de la experiencia, habilidad y conocimiento.
Referente. Es la influencia que se obtiene en base a la referencia que una persona provoca en las demás, pudiendo ser su personalidad, recursos o algún otro rasgo deseable.
Recompensa. Es aquella forma de poder que se obtiene utilizando para influir la recompensa, los favores interesados, dádivas y otros.
Coercitivo. El poder que se impone por la fuerza, chantaje, en base a castigos o negando reconocimiento de méritos.
Legítimo. Es el poder que un individuo recibe en base a un nombramiento jerárquico para hacer cumplir un ley, norma acuerdo, reglamento.
AUTORIDAD. Proviene del latín"Auctoritas" cuya raiz significa " aumentar, promover, hacer progresar " y es la forma de conseguir que los demás hagan voluntariamente lo que tu quieres debido a tu influencia personal.
En lo que respecta a la autoridad es más dificultuoso obtenerla porque no basta tener un tipo de poder, se considera casi un arte , se basa en el prestigio que un individuo u organización ha cosechado a través de los años a raíz de su calidad, su preparación
o la importancia alcanzada en un determinado plano.
Algunas diferencias sustanciales entre poder y autoridad son las siguientes:
El poder impone, intimida, forza, coacciona, chantajea y es temporal; la autoridad por el contrario acepta, dialoga, convence, respeta y trasciende. No todos los que tienen el poder tienen la autoridad, ni todos los que tienen la autoridad tienen el poder.
En alguna ocasión, en una reunión de trabajo y abordando el problema de la eficiencia escolar, se narró la siguiente historia que ilustra con enorme profundidad la enorme distancia que existe entre poder y autoridad.
Una persona sin habilidades organizativas, había obtenido, gracias a sus relaciones un nombramiento Directivo; que el supervisor había objetado en su momento. Cuando llegó de la ciudad de Xalapa, se dirigió a media mañana a la oficina de la Supervisión Escolar para entregar medio ajado y sin carpeta, el "flamante nombramiento", y entre soberbia y burlona dijo: _!Ya estuvo ! _ A lo cual el supervisor replicó: _¡ Tienes el papel, no la autoridad !_
Y así fue... Cuentan, que la suya (la del directivo), fue una administración con falta de sensibilidad, modestia, respeto, honestidad, responsabilidad, organización, escucha, armonía y voluntad...Tuvo el poder legítimo, pero jamás... la autoridad.
No basta haber estudiado o haber recibido un nombramiento formal o informal para tener la autoridad de padre, madre, párroco, docente, directivo, funcionario, servidor público o determinado profesional , hay que pensar y actuar como tal, sin olvidar nunca el aspecto humano en que se vive o se trabaja.
¿ Difícil ?. Sin duda muy complicado... creo que es más fácil ser poder, que tener autoridad. ¿ Y tú qué piensas, estimado lector ?
Hasta el próximo viernes.
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Muy sabias palabras mi gran maestro mi grande respeto y admiración.
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