Comenzaremos por el lado opuesto: el antivalor. Don
Quijote le comenta a Sancho " Entre los pecados mayores que
los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que
es el desagradecimiento "; un proverbio árabe pronuncia " No
tires piedras en el manantial que has bebido "; un anónimo expresa "Aprende a obsequiar tu
ausencia a quien no aprecia tu presencia " y otro mas anónimo expresa:
" Hijueputa vicio el mio de preocuparme por gente que le importo
un..." y así podríamos continuar con una serie de expresiones que
refieren sobre la ingratitud. Pero el extremo queda en la siguiente
fábula.
La serpiente, el campesino y la garza.
Una serpiente , perseguida por cazadores, pidió a un campesino que le salvara la vida. Para ocultarla de sus perseguidores, el campesino se puso en cuclillas y dejó que la serpiente se alojara en su vientre.
Pero cuando
el peligro pasó y el campesino le pidió a la víbora que saliera de su refugio,
esta se negó a hacerlo, en el vientre del hombre se sentía abrigada y segura.
Camino a su
casa el hombre, el hombre vio a una garza, se le acerco y le contó en voz baja
lo sucedido.
La
garza le dijo que volviera a a ponerse de cuclillas e hiciera fuerza para
expulsar la serpiente. Cuando la serpiente asomó la cabeza, la garza la
sujetó con fuerza, la extrajó de su refugio y la mató.
Al
campesino le preocupaba que el veneno de la serpiente hubiese permanecido en su
interior. Entonces la garza le dijo que para curarse del veneno de una
serpiente, habia que cocinar y comer seis aves blancas. "Tu eres una ave
blanca __ dijo el campesino__ comenzaré por comerte a ti.
Y
tomó a la garza y la metió en una bolsa y la llevó a su casa; colgó la bolsa y
le contó a su mujer lo sucedido.
" Me sorprende tu actitud__ dijo la mujer__. El ave te hace un
favor, te libera del mal que llevas en tu vientre y , de hecho te salva la
vida, y tú la atrapas y hablas de matarla".
De inmediato la mujer liberó a la garza que salió volando. Pero al
hacerlo arrancó los ojos a la mujer del campesino.
En contraparte, la gratitud considerada como valor moral,
trasciende las culturas y los tiempos. En la antigua China los proverbios
"Cuando bebas agua, recuerda la fuente" y en
" La gratitud es la memoria del corazón "
lo manifiestan y en la bella reflexión de Ricardo Palma que dice: " Cumple
con la gratitud del peregrino, no olvidar la fuente que apagó tu sed, la
palmera que brindó frescor y sombra, y el dulce oasis donde vio abrirse un
horizonte a su esperanza".
La gratitud es una virtud considerada no solo humana, los perros
son la expresión mas acabada de ella, que expresa un sentimiento que
experimenta un ser al estimar un afecto, favor o beneficio que alguien ha
concedido.
Pero además del valor humano concedido, la neurociencia ha
descubierto, que agradecer trae beneficios a la salud personal como:
estabilidad emocional, mejoría en el rendimiento intelectual; ayuda a dormir
mejor y coopera en el control de la hipertensión arterial.
Por las razones anteriores es recomendable cultivar la
gratitud, tal como lo hizo el pequeño ratoncito de aquella aleccionadora fábula
que en mi infancia me contó mi padre y que hoy con gratitud la comparto con
todos ustedes.
El león y el ratón
Después de un largo día de caza, un león se echo a descansar debajo de un árbol. Cuando se estaba quedando dormido, unos ratones se atrevieron a salir de su madriguera y se pusieron a jugar a su alrededor. Dentro, el más travieso tuvo la ocurrencia de esconderse entre las melenas del león, con tan mala suerte que lo despertó.
Muy malhumorado por ver su siesta interrumpida, el
león atrapó al ratón entre sus garras y dijo dando un rugido:
-¿ Cómo te atreves a perturbar mi sueño,
insignificante ratón? !Voy a comerte para que aprendas la lección¡-
El ratón, que estaba tan asustado que no podía
moverse le dijo temblando:
-Por favor no me mates, león. Yo no quería
molestarte te estaré eternamente agradecido. Déjame marchar, porque puede que
algún día me necesites.-
-!Ja, ja, ja¡- Se río el león mirándole -Un
ser tan diminuto como tú cómo podría ayudarme, !No me hagas reír¡-
Pero el ratón insistió una y otra vez, hasta que el
león conmovido por su tamaño y su valentía le dejó marchar.
Unos días después, mientras el ratón paseaba por el
bosque, oyó unos terribles rugidos, que hacían temblar las hojas de los
árboles.
Rápidamente corrió al lugar de donde provenía
el sonido, y se encontró allí al león, que había quedado atrapado en una
robusta red. El ratón , recordando con gratitud al león le dijo:
-No te preocupes, yo te salvaré.
Y el león, sin pensarlo contestó:
-Pero como, si eres tan pequeño para tanto
esfuerzo.-
El ratón empezó entonces a roer la cuerda de
la red donde estaba atrapado el león y lo liberó. Entonces el ratón le
dijo:
-Días atrás, te burlaste de mi pensando que
nada podría hacer por tí en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los
pequeños ratones somos agradecidos y cumplidos.-
El león no tuvo palabras para
agradecer al pequeño ratón. Desde entonces, los dos fueron amigos
para siempre.
ESOPO.
La gratitud es un valor moral, no material; por lo que debe nacer
del corazón y no siempre de nuestro bolsillo.
Hasta el próximo viernes
... Una canción a la vida y un suicidio...
PD. Gratitud a los lectores de México, Estados Unidos,
Irak y
Ucrania... Gracias.
